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Aurega

Consejos14 de abril 5 min de lectura

Cómo elegir un panamá

Tejido a mano en Ecuador, el panamá es mucho más que un sombrero de verano. Estas son algunas claves sencillas para elegir el que le acompañará durante años.

Tres panamás con cinta negra sobre una mesa de madera, presentados a la luz.

Hay sombreros de temporada, y luego está el panamá. Ligero, transpirable, elegante sin esfuerzo, atraviesa las modas con una constancia que impone respeto. Pero hay que saber elegirlo: detrás de ese nombre único se esconden tejidos, formas y caracteres muy distintos.

Un sombrero ecuatoriano con nombre engañoso

Al contrario de lo que sugiere su nombre, el auténtico panamá no viene de Panamá, sino de Ecuador. Allí se teje a mano en paja toquilla, una fibra vegetal recolectada y preparada según gestos transmitidos de generación en generación. El nombre se lo dieron los viajeros que, de paso por el istmo de Panamá, descubrían estos sombreros y los llevaban a casa. Los nuestros perpetúan esta tradición ecuatoriana.

El tejido es el alma del panamá. Cuanto más fino y regular es, más flexible, ligero y luminoso resulta el sombrero. Acérquelo a una fuente de luz: un buen tejido deja pasar una claridad delicada y homogénea, sin irregularidades marcadas.

Los criterios que cuentan

  • La finura del tejido: da al sombrero su flexibilidad y su ligereza.
  • La forma de la copa: el clásico fedora de hendidura marcada, o líneas más redondas y desenfadadas.
  • La anchura del ala: generosa para la sombra, más corta para la ciudad.
  • El contorno de cabeza: un panamá debe sujetarse sin apretar, incluso con calor.

La prueba sigue siendo el juez definitivo. Un panamá bien elegido se coloca sin forzar, reposa sobre la parte alta de la frente y no deja marca tras una hora de uso. En la tienda, no dude en caminar unos pasos con él: es en movimiento cuando un sombrero revela si está hecho para usted.

Queda la cuestión del estilo, y ahí ninguna regla vale más que su gusto. Ala ancha y cinta oscura para las largas jornadas de verano, línea corta y tejido apretado para el día a día: el buen panamá es el que le apetecerá llevar todos los días. Nuestros sombrereros asociados sabrán guiarle hasta él.